Cuando la cuenca azul del corazón, ya no contenga mas
dulzura, y la marea de corales silencie su canto. Y
desaparezca de tu imaginación la corona verde y la riza del
día más lindo que nunca vivimos.
Y no mires Ángeles desprenderse del agua con vestidos
blancos, y no oigas crecer matas de lirios el cielo no tienda
una escalera.
Una amiga en aquel café te estará esperando.
Una llamada a media noche es muy oportuna.
Una sonrisa sincera te espera, Y juntos recuperaremos la
esperanza que se oculto en el corazón y miraremos el
milagro que tanto buscan en las estrellas.
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