Es cierto el fuego de este mundo, el afán trata de consumirme, con su dolor el dolor y preocuparon del cada día con la berraca señal de la esperanza humana, Y me atormenta cuando dejo, me sacude si lo permito, pero nunca más. Por que hoy y siempre depositare en aquel que es sobre todo nombre, aquel que dio todo por mi, para que hoy y para siempre viva en victoria, triunfe y nada me derrote porque el es rey de reyes y señor de señores, él que amo mi alma, Mi padre y amado. Él león de Judá, el gran yo soy el altísimo él que reina por los siglos de los siglos amen.
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