Es increíble como la vida se encarga de tratar con tus actos,

una lluvia de lagrimas brotan en mi rostro, una mirada sin a

donde mirar, esta muñeca de trapo aún extraña tus

caricias, los labios rosa de mujer no son tan suaves como la

seda, pero desean tus besos y estas manos que no son

frágiles como el cristal ni tersas como el tercio pelo anhelan

recorrer tu cuerpo y este rostro y no precisamente angelical,

quiere perderse en tu mirada. Y aun ésta mente que sabe de

historia, política, gramática y otro puño de cosas que no le

sirven cuando estoy frente a ti. A pero este corazón

remendado es el que más te necesita.

Te extraño mi amor…

12-2-07