En tierra de azucenas  te crearon,

Colores te formaron,

La Luz tu alimento,

Entre viento y remolinos

Tu canción preparabas,

El roció despertó aquella mañana

Tu cuna de orquídeas blancas

Te cubría una sabana de plumas doradas.

Mujer, sin duda.

Lirio entre los espinos tu declaración.

Entre mareas  tu cuerpo formo

Con piernas de gacela corrías por mi jardín.

Con tus alas de mariposa posabas tu amor.

Tu mirada como dos estelas penetran lo oscuro del alma.

Baila,  juega, canta.

Saeta es tu alma

Soledad  tu compañera.

Azucenas de cristal adornan la diadema de tu cabello.

Lloras como cielo

Amas con todo el ser

Profundo como el universo

Grande como el mar,

Inmensa es tu pasión

No cabe en él

De la nada haces nacer mi sonrisa

Tu sonrisa me regala perlas

Tus mejillas me roban las carisias

Y si tus besos  veneno fueran

No importa

Por ti.

Mujer de ojos que atraviesan mi podre espíritu,

Palabras que me ahogan dulcemente,

Sonrisas que roban lo que  no tengo,

Eres niña, mujer y amada.