Era la tarde más fresca de la primavera

Tú estabas en aquel lugar esperando con ansiedad

Te vi y salí corriendo tras tus brazos

Sentí en ese momento que había algo mágico.

 

Mi piel pintada de color, encendía el deseo de una pasión

Jóvenes aun, sin control del ir y el venir,

Suavemente bebía el néctar de sus labios

Tú comías con ansias el ambrosía que nunca imaginaste.

 

Eran carisias, eran ternuras

Dibujando con las manos el vientre de ensayo

Jugando con tus cabellos, corrimos al horizonte

Lo querías, lo sentí en mi pecho, sentí palpitar tu corazón.

 

Fue emocionante, fue fugaz, tal vez  eterno.

No importa tanto, es que fue...

Huiste en algún momento, me encontrabas a cada segundo

Corría el anhelo, esculpía el pecho.

 

Eran juegos, eran danzas, éramos los dos

En un mundo de color, tocaste el ocaso

Pinte el aurora,  fue el frio que se congelo con el calor

Era fuerte, muy fuerte justo frente a mi pecho

 

Dulce aliento alimentaba  mi boca

Eres tan inexplicable

Que no puedo dibujarte.

Fue el momento, nadie lo noto y todos lo apreciaron

Fue mágico.

Era magistral, la unión perfecta de singular figura ante cual pintura.

 

Eran las almas, eran tus besos, fueron mis carisias

Unidas en un momento.