Mordiendo sueños llegaste tan pronto,

La humedad del color

Es ver tras el cristal, el color de la sangre

Lentamente te has movido.
Tomaste la copa

La llevaste a mis labios,

lentamente como aquella vez

Como un beso se pego a mis labios

 Y como tus amores,

bajo quemándome lentamente

Llegando hasta mi vientre.
Endonde se anido el mar de emociones de aquel momento.

 Fue profundo, fue un desnudo

Y en un secreto nocturno te has convertido.
En el color profundo de un tinto añejo,

Suave, amargo, lento, exquisito.

Recorriendo mi cuerpo, Así fue un día nuestro amor.

Recostado en mi corazón Envuelta en tus pupilas,

Un tinto será la escueza, y el culpable

Te quiero tan adentro como  tengo su sabor

Tus besos son como ese tinto que oculta el secreto

 Excitante, embriagante,

Tan profundo como un tinto.